En el Circulo Creativo de México en el año de 2022. se reconoció por primera vez la trayectoria de un cliente: Alberto Achar CRO de Librerías Gandhi por generar una de las campañas más queridas en México. Les comparto parte de la historia de dicha campaña del muro de Facebook de Pepe Montalvo:
ALBERTO ACHAR SE CONVIRTIÓ EN EL PRIMER CLIENTE EN RECIBIR EL PREMIO A LA TRAYECTORIA PROFESIONAL EN EL CÍRCULO DE ORO.

¿Cuántos creativos podemos tener el privilegio de tener esta última relación con un cliente de la que habla Anselmo, la última de todas las opciones que plantea este genial tuit? Afortunadamente, tengo la suerte de ser uno. Y aunque no creo que Beto Achar sea mi única relación de este tipo con algún cliente, lo cual me hace mucho más afortunado, sí es la más longeva, la que más que me ha marcado, la más personal, la más profunda, la que más me ha enseñado, la más entrañable, la más significativa y sobre todo la más influyente en mi carrera y en mi vida.
Hoy el Círculo Creativo dio un premio por primera vez en su historia. Un premio que me hizo todo el sentido, una idea que te hace preguntarte cómo no se le había ocurrido antes a nadie. El primer Premio a la Trayectoria a un cliente, un Life Achievment Award a quienes aprobaron trabajo relevante, valiente, que se convirtió en icónico. Un cliente que haya ayudado a elevar el nivel de la creatividad mexicana. Un cliente que haya sido consistente en el tiempo, siempre creyendo en la creatividad, un cliente para el que la creatividad sea parte de estrategia.
Y mis colegas votaron por dárselo a Beto Achar, hoy socio y Director Comercial de Librerías Gandhi. Y no encuentro cómo expresar mi felicidad. De entrada yo, que no me definiría como budista pero que no encuentro ni en el pasado ni en el futuro un lugar agradable para vivir, y que prefiero y encuentro siempre más cálido el presente, con esta noticia me fui disparado a 1996, y a todos los años transcurridos desde entonces. Todo lo que hemos pasado juntos. Largas, largas discusiones. A veces subidas de tono. Muy apasionadas. Me vienen grandes éxitos, y fracasos también. Me vienen lágrimas, los peores momentos para ambos. Varias crisis, muchos éxitos, experimentos, juntas de tres horas sin parar de reír. Frustraciones. Y anécdotas. Recuerdo haber llamado a Proceso a preguntar cuál sería la portada en el próximo número y que me dijeran que iba a ser el arresto de Raúl Salinas de Gortari ( :0). Preparamos la plana que teníamos al principio de la revista, junto antes del reportaje de portada: “Raúl: leer te hará libre”. También recuerdo cuando el Secretario del Trabajo de Fox se mostró en contra de que Aura, de Carlos Fuentes, se leyera en las escuelas, y que al día siguiente apareció nuestro anuncio a una plana en el Reforma: “Agradecemos al Secretario del Trabajo por el incremento del 60% en las ventas de Aura, de Carlos Fuentes”, y cómo olvidar la auditoría que cayó a Librerías Gandhi apenas unos días después. En el medio de la Guerra contra el Narco, un espectacular que decía: “Si la letra con sangre entra, México debe estar leyendo mucho”, una de las genialidades de Agustín Vélez, que para entonces ya era parte del equipo. La cartelera fue retirada no por el cliente, ni siquiera por la compañía de las carteleras, ni por el gobierno, sino por el dueño del edificio sobre el que estaba la cartelera, que tenía miedo a represalias. No obstante, una foto de celular del espectacular salió un día después en la primera plana de la edición impresa de El País en España, y en La Jornada y en Milenio en México. Una cartelera, en dos días, tres primeras planas. Hemos hablado de todo lo importante que ha pasado en México de 1996 a la fecha. En las carteleras están los temblores, las crisis, los escándalos políticos y de la farándula, la inclusión, el feminismo, los fraudes, los mundiales, las olimpiadas, las redes sociales, las formas de hablar. No puedo dejar de mencionar a les muches creatives que han formado parte de esta campaña. Muchos de lxs (hoy) más importantes de México. La campaña tiene ejecuciones de tantas personas de Saatchi, Ogilvy, Leo Burnett, Anónimo, VMLY&R y de Montalvo, que es imposible nombrarlos a todos. Métanse a Behance, ahí están muchos. Entre ellos, varias leyendas de la publicidad nacional, muchos actuales CEO’s, VP´s o dueños. El equipo persistente, Tino, obviamente, desde 2003 ininterrumpidamente; Checo, desde el 2008 (se estrenó con un oro en El Ojo de Iberoamérica) y Carlos Meza, también con muchos premios. Y en Montalvo, una mujer que llegó con la intención de hacer esa cuenta, nuestra querida y admirada Adriana Mondragón, la actual brillante Directora Creativa de la cuenta que lo hace igual sino es que mucho mejor que nosotros. Entre las cosas que hace Adri, están las parrillas de redes sociales de donde se han desprendido varios virales importantes.
En Saatchi, donde comencé mi relación no con Beto, pero sí con Librerías Gandhi, recuerdo haber escuchado a Eduardo Peltier (VP de cuentas, gran persona) decirle a Polo Garza (11 años con él), que habían llamado a invitarnos a un pitch de tres agencias: una grande, una mediana y una pequeña. Nosotros éramos la mediana. Fui con Polo y le dije que había escuchado y que quería que me diera el pitch por razones personales. Y me lo dio. Un Director de Arte que estuvo conmigo en la junta de brief, me hizo un dibujito durante la junta y lo firmó abajo: “Un recuerdo de nuestra primera junta con Gandhi”. Era 1996, y la frase resonó en mí. “Es un brief. ¿Por qué un dibujo para recordar esta junta?” Me dio la impresión de que me comunicaba que sería una junta especial. Fue la primera vez que presentí que algo pasaría. Yo, que no guardo muchas cosas de esas, tengo ese dibujo guardado en un lugar muy especial. Un día antes del pitch, Chucky, Leonel y yo no teníamos nada. Bueno, sí teníamos: un concierto de David Byrne en el Metropolitan. Sin una sola idea para la campaña, fuimos al concierto. Espectacular. Salimos, fuimos por unos tacos, y luego a la agencia. Ahí nació la campaña. Presentamos el pitch en vivo, y lo ganamos. Las primeras campañas fueron exitosas a su nivel, con un plan de medios que a mi criterio no era el mejor. Pero entramos al Círculo y ganamos. De la mano de Pepe Béker recibí, junto con mi equipo, Leonel Fernández y Juan Carlos “Chucky” Lugo (mi compradre), el primer premio que Gandhi ganó, que fue un Oro, y que fue seguido de una plata y un bronce. Era el Círculo de 1997 y Béker era el Presidente. Ahí empezó todo y se fue como pólvora, y en un festival que ya no existe, que era el Premio Nacional de la Publicidad, y que se entregaba en Bellas Artes, Saatchi ganó el primer lugar del festival, además del gran logro de, en la categoría de Tiendas, haber vencido, con Gandhi, a mi campaña favorita de mi creativa favorita: Ana María Olabuenaga. La campaña se seguría ganando por lo menos un premio en un festival durante los siguientes 22 años. Hoy ganó dos. De vuelta al 97: recibimos premios en Bellas Artes, en el Auditorio Nacional, y en otros auditorios imponentes, como el de San Sebastián. No he contado los premios, pero pensando que una sola edición de FIAP, en un solo, año tuvimos 40 finalistas, creo que son bastantes. En los siguientes 22 años Librerías Gandhi ganaría en el Círculo (dos veces fue cliente del Año), en los premios de la Revista Creativa, en el Premio Nacional de la Publicidad, en los Premios Tótem (ganamos varios años, pero uno ganamos el Gran Prix y nos dieron un Tsuru como premio con un moño en el techo). Ganamos además en el Festival Iberoamericano de la Publicidad, en el Festival de Antigua, en El Sol de España, en Londres; en Clio, 4 leones en Cannes, en los Effie (donde ganó el Gran Effie en 2003); en los IAB desde su primera edición, donde incluso llegamos a ganar el Best of Show. Ganamos el Monstruos de la Mercadotecnia de Expansión, un premio por innovación por parte de Google y la Big Idea Chair de Yahoo! Fue, si no es que sigue siendo, un caso de estudio en el IPADE, se han hecho alrededor de 2000 tesis universitarias de la campaña en Argentina, España, Colombia y México. Se ha expuesto en el Museo Nacional de Arte y en algún otro, y la UNESCO la nombró “Memoria del Mundo”, además de haber salido como una de las campañas favoritas de los clientes desde que se realiza el estudio de SCOPEN. Las primeras veces salió en primer lugar, bajó al segundo, al tercero y hoy me parece que está en el quinto o en el sexto. Pero en todos estos años es la única marca que se ha mantenido allí.







A Beto lo conocí ya en Ogilvy, en el año 2000, cuando Gandhi decidió seguirme por primera vez de una agencia a otra (sería el primero de seis cambios). Cuando Beto entró, la campaña explotó. Su pasión, sus cuestionamientos, sus huevos, su exigencia, nos hizo ser mejores. En ese año tuvimos la idea de poner un espectacular en el Periférico y de cambiar el arte cada mes. Pregunté a medios el día exacto en el que pondrían la primera cartelera, quería ir a verla (nunca había hecho eso). La escribí yo. Decía: “Si quieres leer más anuncios como este, compra más libros”. Es chistoso. “Si quieres ver más anuncios como este”. ¿Por? Raro primer anuncio en carteleras. Tal vez anticipaba lo que vendría, porque la gente sí compró más libros, y sí vio más anuncios como ese (mucho mejores, la verdat). Fui varios días a ver la cartelera sin éxito. Hasta que un día fui y allí estaba. Me quedé viéndola. Me tomé una foto con ella. Tenía lindos y también tristes recuerdos de mi adolescencia en Gandhi Miguel Ángel. Mi sueño había sido ser escritor. Amaba los libros. Y ya entonces también, amaba la publicidad. Ese espectacular que veía, no era trabajo. Era algo personal, muy personal. Y Beto lo hizo realidad.
Tres años después se sumó Tino. Su primer brief como trainee fueron unas postales para Gandhi e hizo una campaña que el Círculo premió con Oro. Tino me buscó por Gandhi. Tino me buscó para hacer Gandhi. Porque la vio en la calle y pensó que eso es lo que quería hacer. Y ya van a ser 20 años de eso, y seguimos haciéndolo. Y si contamos los minutos que hemos pasado los tres riéndonos, son muchos. La pasamos bien. Tanto premio y tanto halago pareció no afectar. Quizás nos afectó a Tino y a mí y nos mareamos un poco (dije “un poco” y dije “quizás”). Pero Beto no. No le daba importancia a los premios. Foco en lo que venía. Altas, bajas, crisis, problemas. Llegó Facebook, llegaron Twitter e Instagram. Nos digitalizamos. El primer premio digital que dio el Círculo fue un banner de Gandhi (y también el primer premio al uso creativo de los medios y a la primera guerrilla). Hace poco llegamos a OnlyFans. Siempre hacíamos algo con los nuevos medios.
Y lo personal. Pasamos varios sexenios, varias corrientes ideológicas en el poder. Y fuimos creciendo, todo creció: la campaña, las Librerías, nosotros. En la soltería algunas noches de póquer, comidas divertidas (no muy seguido, la verdad: Beto solo quiere trabajar). Y después muertes dolorosas en las que nos acompañamos, nuestras tres bodas, el nacimiento de los hijes de Beto y de mis dos hijos, y muy pronto de la primera hija de Tino. Subimos de puesto, ganamos más. Beto ascendió a Director de Mercadotecnia, y a Director Comercial y Socio. Nosotros crecimos hasta poner nuestra agencia.
Veintidós años. Sin contar papás y hermanas, mi relación más larga. La campaña de Gandhi me marcó e influyó en todos los aspectos de mi vida. Beto también. Lloramos, nos angustiamos, gritamos y nos abrazamos y nos felicitamos mucho. La cantidad de cosas que Beto me ha enseñado es grande. Le agradezco la lealtad, la confianza, la paciencia, el amor.
Muchos años después, en su Instagram, David Byrne le tomó una foto a una cartelera de Gandhi y la subió. La tradujo al inglés. Le gustó. David Byrne no sabe que lo escuchamos en concierto la noche que nació esa campaña 20 atrás. Pero esta historia de Gandhi está llena de coincidencias, de magia, de anécdotas, de triunfos, de injusticias, de pasión, de amor. Ha generado cosas buenas pero también envidias y odios y a la campaña y a nosotros nos han dicho de todo. Persistencia, consistencia, mucha pasión. Y seguimos. Con nuevos equipos y nueva sangre como la ya mencionada Adriana Mondragón. Es una historia más larga que este post, son 22 años, y vale la pena ser contada. Ojalá un día alguien la escriba.
Busqué en mis fotos del Feis una foto con Beto para ilustrar este post y esta es la primera foto que encontré, de hace unos 12 años. No es mi mejor foto con él, y no sale Tino. Pero funciona.
Qué bueno que hoy se agrega a esta histroria el capítulo donde el gremio de los creativos de México decidió honrar a sus mejores clientes, y que el primero al que decidieron premiar fue a Beto. No solo por lo que he escrito ya. Sino porque en casi 30 años de experiencia, he tratado y conocido a cientos de clientes. Y Beto es realmente excepcional. La visión a largo plazo, la confianza, el apoyo siempre, su entendimienrto de la publicidad, su pasión por el trabajo y por la vida, lo han hecho trascender y me han hecho mejor a mí.
La campaña se integró a la cultura mexicana (que ese es el mejor premio), dejó de ser nuestra, y ex Presidentes la usan hoy para atacar al Presidente (cosa que no está tan cool, pero demuestra hasta dónde ha llegado). La campaña cuenta la historia de este país los últimos 20 años, y debo agradecer con todo mi corazón que Beto me haya dejado ser parte de esto y que siempre me haya hecho sentir, como dicen en Gandhi, “de la casa”. Eso es un honor y un privilegio. Y con él, agradecerle a todos los creativos, decenas de ellos, que aportaron su creatividad, a los productores que hicieron posibles cosas que parecían imposibles, a la gente de medios, a todos. Es una lista muy larga.
La vida es perder cosas y todo acaba. Esta historia terminará, no sé cómo ni cuándo. Pero qué bueno que me toca vivir esto. Qué merecido, qué buen premio dio el Círculo. Son 27 años trabajando con Gandhi y tengo 49. He trabajado para Gandhi más de la mitad de mi vida. Y me ha hecho entender eso que critican tanto hoy de que puedes trabajar y sentir que no trabajas. Es un trabajo que me ha dado satisfacciones que me han hecho un ser humano más feliz. Trabajar con Beto ha sido fuente de felicidad. No sabíamos a dónde íbamos, no sabemos a dónde vamos, pero qué chingón, qué chingón ha sido el camino.
Jhonatan. Rivera Reyes 2025
